viernes, 11 de mayo de 2012

Escote corazón y strapless, herederos del palabra de honor

Dos "hermanos" del escote palabra de honor, del que ya hablamos en un post anterior, son el escote corazón y el escote strapless


El primero (que en la imagen lleva Megan Fox el día de su boda), únicamente tiene como peculiaridad lo obvio, es decir, que hace forma de corazón aprovechando la forma del pecho.  Pero ojo, aunque lo más común es verlo así, sin asas, también hay vestidos con escote corazón y asas, más o menos anchas. 


En cuanto al strapless, es un palabra de honor más bajo y muy ajustado. Un ejemplo de este tipo sería el de este vestido, que llevó Paulina Rubio en su boda:


En nuestra opinión no debería hacerse demasiada diferenciación entre estos dos escotes y el palabra de honor, dado que ambos los consideramos variantes de este último. De hecho, los consejos a la hora de elegirlos son más o menos los mismos. Primero, hay que tener cuidado si estamos entraditas en carnes por el tema de las "chichas" que sobresalen en el pecho y la espalda. 

Ambos son favorecedores para chicas altas y esbeltas, y no así para chicas de poca estatura, porque harán el efecto que podemos describir, para que lo entendais mejor, como "botijo", es decir, que las chicas bajitas parecerán más bajitas con este tipo de escotes. 

En cuanto a su elegancia, nos remitimos al post sobre el palabra de honor. Los consideramos demasiado vistos y no demasiado elegantes. Eso sí, son muy sensuales y atrevidos y, como siempre os decimos, si os sentíis cómodas con él y considerais que es acorde con vuestro estilo y personalidad, elegidlos. Eso sí, recordad que no le quedan bien a todo el mundo, al contrario que otro tipo de escotes, y que son poco originales.

jueves, 10 de mayo de 2012

Hilary Swank, la mejor de la gala del MET


Pero en la gala del MET no todo fueron estilismos horrendos. Por ejemplo, nos gustaron mucho los modelos escogidos por  Hilary Swank, Jessica Alba, Jessica Biel y Ashley Green.

Hilary Swank fue muy bella, con un diseño color rojo, diseñado por Michael Kors, de escote halter y cuello alto, cintura marcada y drapeado en una falda superpuesta.  Le sentaba muy bien, además de ser original y muy elegante.


Consideramos que otra de las mejor vestidas fue Jessica Alba, que se atrevió con un color dorado en su vestido de estilo helénico, de escote asimétrico, del mismo diseñador que el de Hilary Swank.


Su tocaya, Jessica Biel, también nos gustó mucho, a pesar de que escogió un modelo no demasiado de fiesta, al no ser largo del todo. Aún así, su “Prada” de gran escote en V confeccionado en raso color rosa palo con apliques verdes estampados nos ha cautivado. La demostración de que se puede ser sofisticada sin ir recargada como una mesa camilla.


Muy bella acudió también Ashley Greene, con su modelo blanco drapeado, con escote corazón, al que un asa caída sobre el hombro otorgaba el toque más original.


Estas son, sin duda, nuestras favoritas, por lograr ser elegantes a la vez que discretas. Pero, sin duda, hubo más invitadas que fueron bien vestidas, aunque, ya advertimos de que no nos conquistaron tanto.

Una de las que acertó bastante fue Rosie Huntington-Whiteley. Su “Burberry” era bastante elegante. Nos gustó la hechura, la textura y la combinación de tonos chocolate y negro, que le dieron el toque sofisticado. Perfecto ejemplo de ir de oscuro sin caer en el negro total.


Otra bastante acertada fue Giselle Bündchen, que optó por un original diseño de Givenchy cuya característica más distintiva era la abertura con forma de volantes de la parte inferior. El vestido, de corte sirena, llevaba, además, preciosas incrustaciones de azabaches.


Tampoco fue mal Cameron Díaz, de Stella McCartney, pero consideramos que ese tipo de vestidos metalizados está ya muy visto. Impresionante el escote en la espalda pero no nos sorprendió en absoluto, aunque, ya decimos, iba correcta, aunque del montón para un evento como este.


En ese montón colocamos también, por ejemplo a Eva Mendes y su “Prada” naranja, palabra de honor. Nos gustó el detalle de la pedrería en la zona del pecho pero vamos, tampoco fue de lo mejor de la noche.


Un poco más abajo en el escalafón hay otro grupito de invitadas que, a pesar de no ir muy mal, tuvieron fallos que las colocan casi al borde del suspenso:

Es el caso de Diane Kruger, cuyo vestido de gasa morado y plisado, con plumas en el bajo de la falda hubiera estado de 10 si no tuviera tanta cola (parecía un vestido de novia), el escote no fuera tan caído y la cintura fuera más ceñida. Casi nos gusta.


Linda Evangelista fue elegante pero demasiado de luto, consideramos nosotros, con su “Prada” negro.


Rihanna casi acierta con su vestido negro, diseñado por Tom Ford.  ¿Qué no nos convence? Ya hemos dicho que el negro total nos parece muy triste y, sobre todo, esa textura como escamosa del vestido nos parece muy vulgar. No fue horrible pero Rihanna necesita mejorar.


Cate Blanchett se unió también al grupo de las discípulas del color negro con un Alander McQueen repleto de plumas en la parte baja. Fue este detalle el que le dio algo de alegría al vestido pero nos da la impresión de que más que plumas era pelo. Otro tipo de pluma hubiera hecho el vestido mucho más fino.


Sofía Vergara, fiel a su obsesión de ir casi sin poder caminar, llevó un diseño gris de Marchesa que, aunque no le quedaba mal, nos empieza a aburrir porque siempre va parecida.


Dakota Fanning se vistió de dama de honor, con un Louis Vuitton en tono lavanda con escote barco, corpiño ajustado y falda ligeramente abullonada. Lo vemos muy soso para esta ocasión aunque tampoco se merece suspender.


Emma Stone consideramos que falló al elegir un vestido tan corto. Nos gusta que fuera de rojo e incluso nos convence la textura de flores transparentes. Quitando lo del largo, su Lanvin no nos parece de lo peor de la noche.


Lily Collins nos pareció original con su Valentino transparente de tul sobre otro estampado de flores. Algo excesiva el sobrevestido de tul pero en fin, visto lo visto, la chica tampoco fue tan mal.


Por último, de Marion Cotillard y su Dior nos gustó la mezcla de tonos berenjena y negro pero no así la falda semitransparente y el dibujo de cuadrados sobre la tela. Sin estos dos detalles hubiera ido fenomenal. 


miércoles, 9 de mayo de 2012

Las peor vestidas de la gala del MET

La gala del Metropolitan Museum de Nueva York nos ha dejado bastantes estilismos desafortunados. Esta lista consideramos que debe encabezarla Alexa Chung, por tener el mal gusto de superponer un vestido de cuero sobre una blusa blanca. De lo más horrible de la noche. La perdonaríamos si hubiera ido sin la blusa por debajo, a pesar de que el vestido es horrible de por sí, pero esta combinación no tiene nombre.


Otra que merece ir en cabeza de este ranking es Florence Welch, que se atrevió a salir a la calle con este diseño de Alexander McQueen, que solo se nos ocurre describir como un “volante andante”.


Por su parte, Kirsten Dunst se disfrazó de alemana de los años 50 con este modelo compuesto por falda larga de tubo y americana a juego en tono naranja, de Rodarte. Quién sabe, igual salió así de algún rodaje ambientado en esa época. Solo así tendría sentido este estilismo.


Hubo más disfrazadas en la noche. Por ejemplo, Sarah Jessica Parker quiso ataviarse cual mesa camilla con este Valentino con estampado de flores rosas sobre fondo blanco roto. Muy casa de la pradera, muy primaveral, pero poco glamouroso. Una vez más, un vestido más o menos bonito pero que no pega para un evento de estas características.


Una que parecía salida de un anuncio de colonia fue Scarlett Johansson. Su Dolce & Gabbana no solo está más visto que el tebeo (esos diseños ceñidos hasta la cadera, desde la que sale una falda de tul están ya muy manidos), sino que el escote hombros caídos parecía, nunca mejor dicho, que se le fuese a resbalar de un momento a otro. Por no hablar del peinado, que parecía recién salida de la ducha. Vestido hortera que le sentaba, además, fatal.


Sin embargo, una de las que más llamó la atención fue Anja Rubik. Su atuendo, compuesto por  un diseño de Anthony Vaccarello en color blanco, hubiera pasado sin pena ni gloria sino fuera por el “detalle” de la enorme “raja” que evidenciaba que no llevaba ropa interior. He aquí un ejemplo de horterada y ordinariez en un solo vestido.


Volviendo a los disfraces, Christina Ricci quiso ir de caja de bombones, con un diseño color nude y negro calado de Thakoon Panichgul con un maxi lazo a todas luces excesivo.


Heidi Klum llevó un vestido de Escada, en encaje azul, cuyo principal fallo es el horrible efecto que hace el ver por debajo un minivestido o un miniforro, como prefiramos verlo. Si llevas encaje, que el forro cubra el interior de todo el vestido, por favor. Si no, parecerás un saco de patatas, como en este caso. El mismo efecto horrible le sucedió a Rooney Mara, con su Riccardo Tisci asimétrico.


Y hubo también espacio para Halloween. Mary Kate Olsen se vistió de Morticia Adams con una especie de saco negro de The Row. Horrenda.


Otra discípula de Morticia Adams fue Lana del Rey, que se enfundó una cota de malla (en realidad eran lentejuelas plateadas) que combinó con una capa negra y un maquillaje fúnebre sobre su pálida piel.


Beyoncé se pasó de revoluciones con un Givenchy más propio para los Oscar que mezclaba transparencias, azabaches, encaje y plumas. Impresionante pero excesivo. Una pena.



Lamentablemente, tenemos que citar en esta lista a Gwyneth Paltrow, que acudió con un vestido corto de Prada color lavanda, escote halter y espalda al aire. Gwyneth, nos gustas más de largo y cuando enseñas menos. Vas más elegante.


 Solo dos más entre las peor vestidas:

Kristen Stewart, de Balenciaga, con un vestido corto que parecía hecho de retales y que aderezó con unos horripilantes zapatos, y Liv Tyler, a la que le sentaba fatal su Givenchy negro. Le apretaba demasiado la zona del vientre y hacía un efecto horrible.